martes, 1 de noviembre de 2011

Treinta años y más…

Hace 15 años los 30 me parecían lejanos y en alguna forma simbolizaban el fin de la juventud y el inicio de una era centrada en la familia y la crianza de los hijos. Será porque eso es lo que todavía simbolizan en mi país los 30 para las mujeres, aun cuando muchas estamos empeñadas en demostrar que también somos dueñas de un talento que nos permite sino cambiar lo que nos rodea al menos estremecerlo. La realidad es que no me siento tan diferente ahora que estoy aquí celebrando mis 30 y comenzando a vivir los 31: unas libras de más, tres canas, menos confusión mental, más seguridad en mí misma es lo que me separa de los 20. Ahora sé porque hay una peli que se titula “Si tuviera treinta”, pues la verdad es que las mujeres podemos disfrutar mucho mejor en esta década de nuestra vida que en el torbellino de los 20, es una pena que muchas sigan pensando que si a los treinta nos has formado familia es el fin del mundo, pues el fin del mundo, a mi juicio, es no ser capaz de valerte por ti misma y no confiar en tus instintos.

Es que en esta edad debemos ser capaces de saber que las heridas nos hacen crecer, que el amor más que un sentimiento es una demostración de fe, que la vida hay que mirarla de frente y no darle la espalda llorando por los fracasos. Logramos aquello que sin duda deseamos con fuerza y los treinta pueden y son realmente maravillosos cuando sabes disfrutar de ti misma. Por eso salud para todas las chicas del 81 que arribamos a esta bella edad, somos las dueñas del mundo, a disfrutar y a cantar con Pablo…

Ámame como soy, tómame sin temor

tócame con amor, que voy a perder la calma.

Bésame sin rencor, trátame con dulzor

mírame por favor que quiero llegar a tu alma.

Amar es un laberinto que nunca había conocido

desde que yo di contigo quiero romper ese mito.

Quiero salir de tu mano venciendo todos los ritos

quiero gritar que te amo y que todos oigan mi grito.

Ámame como soy, tómame sin temor

tócame con amor, que voy a perder la calma.

Bésame sin rencor, trátame con dulzor

mírame por favor que quiero llegar a tu alma.

Lo bello es lo que ha nacido del más puro sentimiento

lo bello lo llevo dentro, lo bello nace conmigo.

Yo quiero sientas conmigo tan bello como yo siento

juntar esos sentimientos y hacer más bello el camino.

miércoles, 26 de octubre de 2011

Cuerpo en fuga.

Eso soy un cuerpo en fuga perdida entre mis dos yo, como Borges, hay un yo exitoso que se ufana de su inteligencia y le gusta que lo alaben, que no se conforma, que desea escribir un libro, tener una casa hermosa y ser señalado por su logros, en la calle aparentemente es valiente. Mientras mi otro yo, es tembloroso, con miedo al fracaso, que adora los domingos con el cielo azul, que le gusta caminar y sentir la brisa en la cara y la caricia del sol, que le encanta mirar las fachadas y pensar cómo serán las personas que las habitan, que a veces llora sin saber por qué, y discute apasionado por las cosas que cree injustas, que sueña con amores eternos.

La verdad es que trato de ser yo pero ya no sé cómo pegar mis dos mitades. Porque como dice Julia Cabalé La conciencia del mundo comienza y termina con uno mismo. La vida es un gran laberinto, indiferente al rumbo que escojas. Tú (tu ser más querido) no eres una excepción. Al final somos como hojas que se arrastran al viento y muchas veces en torbellino de hojarascas, tratando de encontrarnos a nosotros mismo, enfrentando el miedo a ser auténticos, diferentes y únicos.

Pero en fin me gusta ser como soy: soñadora, idealista, romántica, distraída y con un toque de locura, por eso termino como Jean Paul Sartre: Lo que me gusta de mi locura es que me ha protegido desde el primer día contra las seducciones de la élite, nunca he creído ser el feliz propietario de un talento, mi único objetivo es el de salvarme – nada en las manos, nada en los bolsillos – por el trabajo y la fe…

sábado, 22 de octubre de 2011

Recordando mariposas…

Oh, melancolía la dama silenciosa me visita hoy, trayendo recuerdos de mariposas que ayer Enlacefueron humo como dice Silvio, mariposas revoloteando en nuestra mente, tal vez sea porque me acerco a los treinta y trato de aferrarme al pasado cuando era más joven y bullía de pasión por la vida. La verdad es que hay épocas y personas que te marcan, te hacen crecer, madurar y avanzar, puede que justo la noche más dolorosa también sea la noche en que encontraste a tu mejor amiga, que el amor de tu vida te vio por primera vez a pesar de que ya estaba contigo, pero eras invisible, justo hasta esa noche donde el valor que demostraste hizo que las personas se dieran cuenta de tu valía. No se trata de aferrarse a los recuerdos negativos guardando rencor, sino de verlos desde el crecimiento de la experiencia. Por lo menos mi mejor época me enseñó el valor del perdón y el valor imperecedero de dar amor sin más.

Quizás sea una tontería pero hoy me siento un poco aquella chica, tal vez porque hablé con mis alumnas sobre la amistad, sobre no hacer daño con premeditación o sin ella, porque el mundo se está convirtiendo en una jungla regida por la ley de la sobrevivencia, no interesa a quien se pisa lo importante es subir, lo importante no es la duración de una relación sino el número de conquistas. Pero estas chicas universitarias, con mucho menos fuego que en mi época trajeron irremediablemente imágenes de mi pasado, añoranzas del ayer, contradictorio como la historia, solo que esta vez no cualquier historia sino mi historia…

Tu imagen me llegó

a las seis menos diez

y no pude dormir

ni un instante después:

te confundías con mis sábanas,

te me enredabas en la sien.

Lucías tan real que casi fui feliz,

pero a las seis y diez

me comprendí sin ti:

eran mis solitarias sábanas

y una habitual mañana gris...

Y tú eras mi viento, mas no a favor;

eras mi barca en el pedregal;

eras mi puerta sin tirador;

eras mi beso buscando hogar.

Y tú eras un parto de antigüedad,

maña de un diablo desesperado;

eras espuma de soledad,

carne con llagas de desamor.

Y así fuiste la otra mitad

de amanecer…

Como siempre la guitarra de Silvio rasga sus notas y recoge todo lo que ensamblan las historias antiguas de amor, desamor, amistad, tristeza y soledad pero que su resultado eres tú, que ahora estás leyendo, recordando, reviviendo, también con añoranza pero sin dudas una persona mucho mejor que aquella muchachita delgada y sin mucho estilo, que se quedó grabada hace 10, 15 años en tu ayer…

Qué maneras más curiosas

de recordar tiene uno.

Qué maneras más curiosas

Hoy recuerdo mariposas

que ayer sólo fueron humo

Mariposas, mariposas,

que emergieron de lo oscuro

bailarinas silenciosas.

Tu tiempo es ahora una mariposa

navecita blanca, delgada, nerviosa

Siglos atrás inundaron un segundo

debajo del cielo, encima del mundo

Así eras tú en aquellas tardes divertidas,

así eras tú de furibunda compañera.

Eras como esos días en que eres la vida

y todo lo que tocas se hace primavera

¡Ay mariposa!, tu eres el alma

de los guerreros que aman y cantan

y eres el nuevo ser que hoy se asoma

por mi garganta.