Mostrando entradas con la etiqueta Regreso. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Regreso. Mostrar todas las entradas

martes, 20 de septiembre de 2011

La gente siempre se va…

No sé qué pasa que me voy quedando sola, a donde quiera que mire la gente se va, buscando mejor vida. Aquí estoy con mis amigos y hermanos dispersos por el mundo, esperando un milagro para estar juntos. Yo tuve la suerte de tener amigos hijos de los amigos de mis padres y hoy me veo en la incertidumbre de que mis hijos tendrán que buscar amigos nuevos. No podré llevarlos a los cumpleaños de los hijos de mis amigos, porque la gran mayoría mira la isla desde la distancia del emigrante. Por otro lado mis hermanas las de sangre y las del alma, también están en otras orillas. Que difícil es tratar de mantener los lazos por email, solo aquel al que le falta un pedazo de familia puede comprender lo que significa saber que cada vez estás más solo, solo en tu burbuja, como Robinson Crusoe en su isla, igual que en la canción de Varela… 

Cuando Robinson abrió los ojos 
y vio que estaba solo en una isla. 
En su pequeño y solitario pedazo de tierra,
abrió los brazos hacia Dios
y se quedó mirando al cielo. 
La religión empieza en los murales de la escuela, 
en una foto, en un altar y en un montón de velas. 
Están tumbando las estatuas del osito Misha 
y en este juego de la historia 
solo pasamos ficha. 
Algunos prefieren decir: 
¡Recuerda la Revolución ahora!
pero otros quisieran decir: 
¡Remember the Revolution now!
Cuando Robinson abrió los ojos
y vio que estaba solo en una isla. 
En su pequeño y solitario pedazo de tierra, 
abrió los brazos hacia Dios y se quedó mirando al cielo. 
Algunos hablan de la crisis del marxismo 
algunos lloran, ríen y a otros les da lo mismo 
Cuando Robinson abrió los ojos
y vio que estaba solo en una isla,
solo en una isla 
como tú y yo.

Debe ser que yo me aferro a mis raíces y miro a mis padres cada vez más viejos, ¿tengo el derecho a solo ser una foto en la distancia? Es cada vez más difícil el modelo de familia heredado pero es mi sueño. Dentro de 50 quisiera tener una mesa larga como la de mis padres con una numerosa familia reunida festejando mi cumpleaños. No quiero sentirme más como Varela…  

Sales a la calle y te vas al muro
donde acaban todos, donde empieza el mar. 
Cuentas los pasos regresando a casa
y prendes la televisión.
Te quedas dormido y cuando empieza el himno,
te vas a la cama, te vas a soñar, 
mientras otro sigue recostado al muro
donde acaban todos, donde empieza el mar. 
Luna algo está sucediendo 
que estoy sintiendo que esta vez 
me están dejando solo, 
o al menos solo como la noche.

lunes, 26 de abril de 2010

¿Residente o visitante?

Hace poco tuve que explicarle a mi abuela que significaban estas palabras luego de ver en las noticias culturales el multitudinario concierto de Calle 13 que sacudió a una Cuba joven que se quedó con ganas de más. Ella no entiende esa música, ni ese estilo de vestuario, ni mucho menos esas palabras que definen a miles de latinos dispersos por el mundo. Residente o visitante más que una condición es un signo identitario de aquellos que por disímiles razones se han desarraigado de su suelo patrio en la búsqueda de un sueño, de ese mundo mejor al que tenemos derecho. Pero ¿Cuántos han encontrado un espacio valedero en esa otra gran urbe que los acoge?

La mayoría de estos residentes o visitantes viven una vida de añoranzas al igual que Ulises por su Ítaca, sufriendo la vertiginosa sensación de hallarse descentrado, fuera del tiempo, en un espacio donde las raíces han quedado al aire, sin asidero, sin memorias. Luchar contra el sentimiento del emigrante es lo más difícil del exilio ya sea obligatorio o por decisión propia. Lo difícil del emigrante es el sentimiento de pérdida, de que por más que se construya el futuro, le falta el pasado, la mitad de sí mismo que queda atrapada en las fronteras de una país, de una patria en la creemos por fe, por la misma fe en que creemos en nuestra madre, porque al igual que ella fue la simiente en que germinamos por nueve meses, es en la patria donde están enterradas las raíces milenarias de la estirpe familiar.

En América Latina hay un sinfín de familias de las que solo queda la mitad, pues la otra cual semillas lanzadas al viento, está esparcida por el mundo sufriendo el dolor del desarraigo. Residente o visitante son sinónimos de una nueva realidad que se cierne en la familia del nuevo milenio. Es sinónimo del que cruza las fronteras detrás de un ideal, dejando tras de sí lo mejor y lo peor de un pasado que indiscutiblemente es parte de lo que somos. Hoy los dejo con una canción de Carlos Varela que siempre me hace llorar. Para la mitad de mi familia dispersa en Holanda, Miami y Tokio, sin ustedes el árbol no florece igual…

Detrás de todos estos años

detrás del miedo y el dolor,

vivimos añorando algo,

algo que nunca más volvió.

Detrás de los que no se fueron

detrás de los que ya no están

hay una foto de familia

donde lloramos al final.

Tratando de mirar

por el ojo de la aguja.

Tratando de vivir

dentro de una misma burbuja.

Solos.

Detrás de toda la nostalgia,

de la mentira y la traición,

detrás de toda la distancia,

detrás de la separación.

Detrás de todos los gobiernos,

de las fronteras y la religión

hay una foto de familia

hay una foto de los dos.

Tratando de mirar

por el ojo de la aguja.

Tratando de vivir

dentro de una misma burbuja.

Solos.

Detrás de todos estos años

detrás del miedo y el dolor,

vivimos añorando algo,

y descubrimos con desilusión

que no sirvió de nada

de nada

"o casi nada

que no es lo mismo

pero es igual"

viernes, 5 de marzo de 2010

Donde está la esperanza…

Por estos días el tiempo no me alcanza y me dejo llevar por la rutina, he abandonado este espacio sin excusas valederas pues solo en esta última semana es que me han surgido verdaderos problemas. Este nuevo año espero que podamos construir sino en este mundo al menos en este mi pedazo de mundo un lugar mucho mejor.

El 2010 comienza con mucho frío en el norte y lluvia y calor para el sur, muchos leen los cambios climáticos como el vaticinio de un final cercano, yo sin miedo a profecías solo espero que este año, todos recapacitemos y sembremos la esperanza en aquellos sitios que están a oscuras, en la miseria y en el dolor. Por Haití y Chile un reclamo, por los niños con la mirada triste y el dolor reflejado en su expresión. Por todos aquellos dispersos en los lugares más inhóspitos de nuestro planeta tenemos que luchar. Solo siendo mejores podemos aspirar a perdurar como especie. La esperanza se esconde en la mugre, en el sufrimiento, en la miseria humana. Está muy lejos de los supermercados y las tiendas de modas, de los súper restaurantes o de los spas. Este año necesita de un cambio y tiene que ser para bien, devolvámonos la esperanza que todavía el futuro es posible… y como no puede ser de otra forma los dejo con mi amigo el trovador, esta genial canción de Silvio

Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
un torbellino en el suelo
y una gran ira que sube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.

Si me dijeran pide un deseo,
preferiría un rabo de nube,
que se llevara lo feo
y nos dejara el querube.
Un barredor de tristezas,
un aguacero en venganza
que cuando escampe parezca
nuestra esperanza.